En la crianza respetuosa también se ponen límites y se dice “no”

Muy a menudo oigo y veo que se relaciona la crianza respetuosa con el que l@s niños hagan lo que les da la gana. Quiero escribir este post como mi pequeña aportación a explicar que esto no tiene porque ser así. Desde mi punto de vista, se descontextualiza, se lleva a los extremos, se malinterpreta...
No digo que no haya personas que basándose en este tipo de crianza, no lo lleven al extremo. En todos los ámbitos ocurre esto.
Los límites son necesarios ya que aportan seguridad a l@s niñ@s. Ell@s mism@s los buscan de diferentes maneras en sus diferentes etapas.
El uso del “no” forma parte de esos límites. Es una herramienta más, junto a otras, que tenemos para ponerlos. De esta forma se entiende que un “no” usado como límite es necesario.
El problema viene cuando ese “no” se usa sin discriminación alguna, su uso es continuo, y con cosas que se pueden explicar de otra manera.
Empleándolo así el “no” acaba perdiendo su significado, su valor.
A parte, se convierte en algo prohibitivo que no da alternativa al niñ@ y le incapacita, le cohíbe. Les limita pero no desde el concepto de límite.
“No cojas todos los caramelos”, “no toques eso”, “no hagas lo otro”, “no”...., “no”....
Si hacemos un ejercicio de consciencia y contamos los “no” que decimos al día a un/a niñ@ es cuando nos damos cuenta de lo que intento explicar en este escrito.
Imaginaros cómo nos sentiríamos nosotr@s si nuestra pareja nos estuviese diciendo continuamente esa palabra y de lo poco que nos llegaría el mensaje que en el fondo nos quiere decir.
Estas frases se podrían decir de otra manera sobre todo porque no son cosas que necesiten ser un límite. No hay una peligrosidad, una norma, una falta de respeto hacia l@s demás, hacia las cosas....
En vez de “no cojas todos los caramelos” se podría decir “coge sólo un caramelo”.
En el caso de ser un/a niñ@ mas pequeñ@ se le puede dar un caramelo mientras se le dice “sólo uno”.
Por otro lado, también podemos decir que, la cuestión no es tanto no usar la palabra “no” sino no usarla como imperativo. No es lo mismo decir “no cojas las pinturas” que “ahora no podemos pintar”.
Cuando se ven post de “10 formas de no decir “no” se refieren a esto. Explican frases alternativas para casos en los que no es realmente necesario el “no”. Y, sobre todo, quieren crear consciencia de la cantidad de veces que empleamos la palabra “no”, sin ser realmente necesaria, y el efecto que esto puede tener.

No hay comentarios:

Publicar un comentario