Porteo y apego

¿Si porteamos a nuestr@s hij@s tendrán un apego seguro?
o
¿Si queremos desarrollar un apego seguro tenemos que portear?

¿Puede determinar el porteo un apego seguro, y viceversa?

Para poder ver y entender, si existe alguna correlación entre apego seguro y porteo, primero tenemos que saber qué significa cada uno de estos conceptos y qué favorece y facilita cada uno.

Entendemos como porteo el desplazarnos llevando a nuestro bebé sobre el cuerpo con ayuda de un portabebés u otro utensilio.

Algunas de los aspectos que favorece el porteo son:
- Contacto
- Comunicación
- Seguridad por ambas partes (bebé y porteador/a)
- Refuerza la relación entre cuidador/a y bebé
- Lactancia
- Termorregulación
- Desarrollo psicomotor
- Desarrollo de las caderas de el/la bebé

Por otro lado, el apego es el vínculo emocional que desarrolla el/la niñ@ con sus cuidador@s y que le proporciona la seguridad emocional indispensable para un buen desarrollo neuronal, emocional y de la personalidad.
Da lugar a: creencias, expectativas, pensamientos, emociones y conductas

  •  cómo nos relacionamos con nosotr@s mism@s, con l@s demás y con el mundo.
  • si nos creemos merecedor@s de cariño, si las relaciones con l@s demás son de confianza y seguridad, si percibimos el mundo como un sitio seguro o todo lo contrario.

Dependiendo de cómo sea ese vínculo que se genera, de la accesibilidad y la capacidad de respuesta de l@s cuidador@s, se genera un tipo de apego u otro.

La principal necesidad de tod@ niñ@ es el amor y el contacto.
Lo que nos hace psicológicamente san@s y apt@s para vivir en sociedad es la cantidad de amor, cariño y atención que recibimos desde que somos pequeñ@s.

Ya lo demostraron en los años 50/60 expertos como Harry Harlow. Harlow hizo experimentos con monos en los que veía que si se les metía en una jaula a ellos solos se mantenían en una esquina acurrucados. Algunos mostraban conductas agresivas, otros se mantenían inmóviles llegando hasta el punto, algunos, de morir.
En otro experimento se apreciaba claramente cómo los monos preferían pasar tiempo con una mona de felpa que con la mona de metal que mantenía un biberón en la mano.
Y en otro, en el que estaban sólos con una mona de alambre que tenía un biberón, los monos eran grandes pero agresivos consigo mismos y con la camada. Nunca pudieron ser reintegrados en la camada.

Fue el psicólogo John Bowlby el que en su trabajo en orfanatos le condujo a formular la Teoría del Apego. Según esta teoría el/la bebé nace con una serie de conductas (llanto, necesidad de ser acunad@, balbuceo, sonrisas reflejas...) cuya finalidad es producir respuestas en la madre y en el padre para vincularse con ellos y utilizarles como base de seguridad desde la que explorar el mundo. Una separación significativa del cuidador/a, o las respuestas de rechazo o desatención, dan lugar al establecimiento de apegos insanos o patológicos.
Más tarde Mary Ainsworth diferenció los tipos de apego en función de las diferencias en la calidad de la interacción madre-hij@.


TIPO DE APEGO
CUIDADOR/A
NIÑO/A





Seguro

Demuestra cariño, protección, disponibilidad y atención a las necesidades de el/la bebé

Presencia de contacto reparativo


Confianza, seguridad

Alta autoestima

Utiliza al cuidador/a como base segura para explorar

Buenas relaciones con l@s demás


I


N


S




Ambivalente

Disponibilidad y atención solo en ciertas ocasiones y no predecible

Contacto reparativo inconstante

Sobreprotección

Inseguridad, desconfianza, estrés

Demandan continuamente afecto

Centrad@s en el/la cuidador@

Hipervigilancia en las relaciones

Sobreadaptación

E


G


U




Evitativo

No atención a las necesidades de el/la bebé

Falta de contacto reparativo


Inseguridad

Desapego con el/la cuidador@

Emociones y necesidades bloqueadas

Baja tolerancia al afecto

R


O



Desorganizado

Respuestas desproporcionadas y/o inadecuadas

Aterrad@s o aterrador@s

Falta de contacto reparativo

Incapacidad para manejar la angustia

Comportamientos contradictorios

Conducta impredecible

Entendiendo la teoría del apego y conociendo los aspectos que favorece el porteo, podemos decir que el porteo puede favorecer un apego seguro pero no determinarlo:
- El contacto físico es un elemento fundamental para la construcción del mismo pero no es la única premisa.
- Al tener cubierta su primera necesidad básica, que es la protección, se siente segur@ para poder explorar y confiar. Esa protección no tiene por qué darse únicamente a través del porteo.
- Sirve como filtro para la relación de el/la bebé con el mundo ya que favorece que empiece a mantener sus primeras relaciones sociales interpretando el mundo en función de la interacción y las respuestas de su cuidador/a.
- Le sirve para protegerse ante sobre estimulaciones, etc.
- Otorga confianza y seguridad al porteador/a y facilita la atención y respuesta de las necesidades de el/la bebé.

De la misma manera podemos decir que el apego seguro puede favorecer portear pero no tod@s l@s cuiador@s que establecen un apego seguro tienen porqué decidir portear.
Entonces, ¿si se portea se está libre de generar un apego inseguro? No. El apego depende de la relación entre personas, no solo del contacto. Se puede estar en contacto pero no responder a las necesidades de el/la bebé.
Como podemos ver, afectan múltiples factores en el desarrollo de un apego seguro. El porteo no lo asegura pero sí que puede ser un medio, aprovechando los beneficios que tiene, para favorecerlo o reforzarlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario